Una de las sorpresas más lindas cuando estás embarazada es enterarte si estás esperando niña o niño. Aunque la mayoría de los padres dicen que no les importa el sexo de su criatura con tal de que nazca sano, lo cierto es que muchos sí tienen una preferencia. Yo, por ejemplo, hubiese querido que mi segundo hijo fuese niña para que mi hija mayor tuviese una hermanita. Claro que cuando lo vi por primera vez, me enamoré perdidamente de él y cambié de opinión de inmediato.




