Hace poco invitamos a unos amigos a comer a la casa y vinieron con su hijo de 16 años. El muchacho se pasó la mayor parte de la noche conectado a su teléfono celular escuchando música y mandándole mensajes de texto a su novia. Entiendo bien que eso de textear es la obsesión de las nuevas generaciones, pero es increíble cuánto tiempo pueden pasar haciéndolo en vez de simplemente usar sus celulares para hablar con sus amigos por teléfono. Pero lo que es aún más insólito es que, según expertos, cada vez más adolescentes están mandando mensajes de texto cuando están dormidos. ¿Cómo?




