El pequeño Lloyd Morgan de 4 años, no estaba en ningún lugar peligroso, ni sus padres estaban siendo negligentes al cuidarlo. Al contrario, se encontraba en un parque infantil, uno de esos lugares donde se supone que los niños pueden aventurarse y jugar libremente. Pero la dicha veraniega de este pequeño, su futuro se cegó cuando una bala perdida entró en su cabeza, matándolo al instante.
Los hechos ocurrieron anoche en la sección de Morisandia en El Bronx, durante este fin de semana. Las autoridades neoyorquinas continún investigando lo sucedido, donde también resultaron heridos dos adultos que se enncontraban en el parque infantil.
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De acuerdo a las autoridades este es el cuarto caso en lo que va del año, donde un niño es víctima de balas perdidas en el popular sector neoyorquino. Como madre y como ciudadana me parece terrible que El Bronx, un vecindario musical por excelencia, un lugar habitado por familias trabajadoras -muchas de ellas latinas- se esté convirtiendo en una tierra sin ley. No sé quiénes serán los gatilleros alegres, a quienes les deseo de corazón que ninguna bala perdida asesine a ninguno de sus hijos o de sus seres queridos, como ellos acaban de hacer con Lloyd Morgan. Ojalá que nunca sientan en su propia piel el dolor que le están causando a una familia.
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Imagen vía voteprime/flickr
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Estos desgraciados porqué no se matan entre ellos en vez de ir asesinando gente decente, sobre todo niños. ¡Qué horror!






